El método ‘Escandinavo’ para competiciones de alto nivel


Este procedimiento debe su nombre a que se empezó a aplicar en los países escandinavos para preparar a sus deportistas para competiciones de alto nivel, posteriormente este método se extendió a otros países como Estados Unidos o Alemania

Cuando realizamos un sobre-esfuerzo, el músculo utiliza sus reservas de glucógeno para obtener la energía necesaria, una vez consumido, se empieza a utilizar la glucosa de la sangre, lo cual hace disminuir la glucemia (cantidad de glucosa en sangre). El cuerpo moviliza entonces el glucógeno hepático (del hígado) para mantener los niveles de glucemia y no sufrir un desmayo o decaída. Una vez acabado el glucógeno hepático, mucho menor en cantidad que el muscular, tiene lugar el agotamiento. La finalidad del método escandinavo es conseguir almacenar más cantidad de glucógeno muscular.

El método escandinavo combina alimentación y ejercicio intenso, con lo que se consigue incrementar las reservas energéticas para el día de la competición. Según dicho método, si se agotan las reservas de glucógeno unos días antes de la competición, realizando esfuerzos musculares intensos, estos músculos serán capaces de almacenar entre dos y tres veces más glucógeno que el acumulado en condiciones normales. Este hecho se produce porque se combina el entrenamiento intenso, con una dieta rica en carbohidratos en los días que preceden a la competición.

Antes de la competición

Seis días antes de la competición, se debe de hacer un entrenamiento fuerte para vaciar las reservas de glucógeno. En los días cinco y cuatro antes de la competición, seguiremos una alimentación rica en proteínas y lípidos., disminuyendo mucho la ingesta de Hidratos de carbono, y estos días el esfuerzo debe ser muy suave. Tres días antes de la competición y hasta el día anterior, el aporte de carbohidratos debe ser muy elevado (entre el 75 y el 90% del total energético) y el ejercicio suave para no gastar las reservas acumuladas. El día de la competición la alimentación debe ser ligera y digerible, tomada tres horas antes de la prueba.

Existen diferentes variantes pero todas similares y con los mismos principios. Se recomienda consultar con un especialista antes de empezar a utilizar este método.

Enlaces de interés:

Sobrecarga glucogénica o supercompensación de glucógeno
La dieta del maratoniano

 

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