La L-Glutamina: El aminoácido reparador. II


Hola a todos,

Comentábamos en la entrada pasada que la L-glutamina presenta dos funciones fundamentales:

1º) Mantener o mejorar la función inmune

2º) Conservar los niveles de la proteína muscular durante los períodos de entrenamiento intensivo.

Hoy vamos a hablar de su potente afecto anti-proteolítico, esto es, el efecto a través del cual la glutamina evita la destrucción de la fibra muscular en los entrenamientos especialmente exigentes y por lo tanto, mediante el que consigue conservar los niveles de la proteína muscular durante los períodos de entrenamiento intensivo.

Según la mayoría de los estudios publicados, la mejor forma de proteger las proteínas contráctiles del músculo es asegurándose una ingesta adecuada de glutamina mediante una dieta equilibrada y rica en proteínas. Sin embargo en algunas situaciones particulares, como el estrés y el entrenamiento intenso, sería necesaria una cantidad adicional de suplementos de glutamina. Estos requerimientos extras deberán ser evaluados y recomendados por un profesional idóneo.

Protocolos. Productos. Dosis utilizadas

La glutamina, como suplemento dietético en el deporte, se comercializa en forma de polvo o en cápsulas para ser administrada por vía oral.

Usualmente las dosis utilizadas de suplementos de glutamina son de 0,1-0,3 gramos por kilogramo de peso corporal y día, y se recomienda ingerirla pura, sin mezclar con otros aminoácidos, en ayunas, con el fin de evitar antagonismo competitivo con otros aminoácidos para su transporte.

Algunos protocolos indican que el momento de la ingesta es más de 1 hora antes del entrenamiento, y/o bien durante y después del mismo con el fin de frenar el catabolismo proteico y contribuir al anabolismo muscular o, dicho en otras palabras, con el fin de frenar la destrucción muscular y contribuir a la regeneración de las fibras musculares

Dosis superiores, entre 0,3 a 0,6 g de glutamina por kg de peso corporal por día no muestran efectos perjudiciales después de 5 días de administración en sujetos normales, pero en la actualidad no existen trabajos que evidencien aumento del efecto antiproteolítico, y sí existe riesgo de padecer efectos secundarios y convertirse en un gasto económico innecesario. Volvemos a la sensata recomendación en este caso también: “No por más, mejor”

Resumiendo, la dosis óptima es entre 0,1-0,3 gramos por kilogramo de peso corporal y día, repartida en las diferentes sesiones de entrenamiento (si es que hay varias). Administrada preferiblemente una hora antes (en ayunas) si no vamos a poder tomarla durante el entrenamiento, o bien DURANTE el entrenamiento disuelta en la bebida de reposición hidroelectrolítica.

¿Cuándo tomar L-Glutamina?

Aunque se propone la administración de glutamina para evitar la aparición de fatiga, favorecer la recuperación de las fibras musculares, evitar procesos catabólicos (de destrucción) en situaciones de estrés metabólico y con ello, disminuyendo la posibilidad de infecciones, todos los estudios realizados parecen reforzar estas afirmaciones en estudios en laboratorio, pero no son tan evidentes sus efectos sobre el deportista.

A pesar de ello y por todo lo que hemos comentado anteriormente existen momentos muy puntuales para la utilización de L-Glutamina:

-Entrenamientos con altas exigencias catabólicas o de intensa destrucción muscular, (como cuando existe un fuerte componente excéntrico)

-En los primeros momentos de la temporada deportiva, en donde nuestro sistema osteomusculoarticular aún no está acostumbrado a las cargas de trabajo

-En temporada intercompetitiva, dado que empieza a sumarse la fatiga de la larga temporada de competición

Consideraciones a tener en cuenta

Quiero recordar como comentábamos en la entrada anterior que no hay pruebas concluyentes que demuestren que la suplementación con glutamina disminuya la incidencia de la patología relacionada con la inmunosupresión.

Efectos secundarios

Como aminoácido que se presenta en los alimentos de manera natural, la glutamina se considera un complemento seguro a las dosis recomendadas. Sin embargo, aquellas personas sensibles al glutamato monosódico deben usar la glutamina con precaución, ya que el cuerpo metaboliza la glutamina para convertirla en glutamato.

De cualquier forma, parece que los efectos secundarios a corto plazo son mínimos a las dosis recomendadas. En cuanto a los efectos secundarios de su uso a largo plazo es muy escaso su conocimiento, de manera que como siempre: la suplementación ha de estar indicada por un experto que será en todo momento el que indique pautas, dosis y momentos de utilización.

Con esto, casi se acaba el verano. Empieza una nueva temporada deportiva. Dadme pistas, proponedme temas que os interesen…id pensándolos. Nos vemos en Septiembre…..y hasta entonces como siempre: ¡Buen entreno!

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