Reconocimientos médicos preparticipación deportiva. Tercera parte y última


Reconocimiento médicoHola a todos. Hace unos días nos hacíamos una pregunta con respecto a los reconocimientos médicos: ¿Son un trámite o realmente sirven para algo más que rellenar papeles?

En términos generales podríamos decir que basta con someterse a un examen médico deportivo una vez al año. De todos modos, si has sufrido una lesión importante, como una fractura de muñeca o de tobillo, ve al médico cuando te hayas recuperado para que te examine antes de volver a hacer deporte.

Deberías someterte a un examen médico deportivo unas seis semanas antes de que empiece la temporada deportiva a fin de que tengas suficiente tiempo para hacer el seguimiento adecuado en caso necesario. Ni tu ni tu médico estaríais demasiado contentos si te programaran el reconocimiento médico deportivo justamente el día anterior al inicio de la temporada de entrenamiento de competición y te dijeran que había algo que deberías corregir o mejorar antes de volver a hacer deporte.

¿Y si me detectan un problema?

¿Y si el médico que te hace el reconocimiento no te da el visto bueno y tienes que ir a un especialista?

¿Significa eso que no podrás ponerte nunca más tu camiseta?

No te preocupes si el médico te pide que te hagas otras pruebas o una revisión de seguimiento al cabo de cierto tiempo; podría ser algo tan sencillo como volver a tomarte la tensión arterial una semana o dos después del examen inicial.

El hecho de que el médico te derive a un especialista podría mejorar tu rendimiento deportivo. Por ejemplo, si te gustaría entrar en el equipo de fútbol de tu centro de estudioso en el equipo de baloncesto de tu universidad, pero te duele un poco la rodilla cada vez que corres, un especialista en medicina deportiva o un traumatólogo podrían ayudarte a averiguar qué te ocurre. Tal vez el dolor obedezca a una sobrecarga provocada por entrenamientos previos o a que has desarrollado una técnica de correr inadecuada. Tal vez te lesionaste la rodilla hace mucho tiempo y no se te curó completamente. O tal vez el problema sea tan sencillo como que el calzado que llevas para jugar no te sujeta suficientemente el pie. Lo más probable es que un médico pueda ayudarte a correr sin el riego de lesionarte todavía más la rodilla, sea dándote consejos y/o recomendándote un tratamiento antes de que empiece la temporada deportiva.

Es sumamente improbable que, tras someterte a un reconocimiento médico deportivo, te digan que no puedes hacer deporte. La meta final de este tipo de revisiones consiste en garantizar una práctica deportiva segura, no en descalificar a determinadas personas para el deporte.

Lo más probable es que el especialista no encuentre nada lo bastante grave como para impedirte entrenar y competir. De hecho, menos del 1% de los alumnos de los centros de enseñanza padecen afecciones que podrían limitar su práctica deportiva, y en la mayoría de los casos esas afecciones ya las conocían antes de realizarles la revisión médica deportiva.

¿Tendré que seguir sometiéndome a exámenes médicos deportivos?

En una palabra: sí. Puede parecer exagerado, pero un examen médico deportivo es diferente a una exploración médica normal y corriente.

El examen médico deportivo se focaliza en tu bienestar teniendo en cuenta la práctica deportiva. Es más limitado que una revisión médica corriente, pero es mucho más específico en lo que respecta a las cuestiones atléticas. No obstante, en una revisión médica normal y corriente, tu médico intentará evaluar tu bienestar general, lo que incluirá cosas que no estarán en absoluto relacionadas con el deporte. Puedes pedirle a tu médico que te haga ambos tipos de reconocimientos en una sola visita; aunque deberás tener presente que eso le llevará más tiempo.

Aunque en el reconocimiento médico deportivo no te detecten ningún problema, siempre es una buena idea controlarte cuando hagas deporte. Si percibes algún cambio en tu estado físico —por leve que sea, como dolor muscular o falta de aliento— asegúrate de comentárselos a tus padres o al entrenador.

También deberías informar a tu profesor de educación física, entrenador o monitor si se produce algún cambio en tu estado de salud o si estás tomando una medicación nueva.

Del mismo modo que las estrellas del deporte profesional necesitan cuidados médicos para seguir rindiendo al máximo, los atletas adolescentes también los necesitan. Puedes darte el mismo trato ventajoso que reciben los profesionales asegurándote de someterte regularmente a reconocimientos

Bueno, con esto, yo creo que le hemos dado un repaso a un tema que se me  ocurre que es de vital importancia. Divulgad, si os ha parecido interesante, citando fuentes, es muy bueno para todos  Nos vemos como ya es costumbre en la siguiente entrada

Hasta entonces, como siempre: ¡Feliz y sensato entreno!

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