Alimentos funcionales. I 1


Hola a todos,  muchísimo tiempo sin aparecer por aquí. Estuve esperando vuestras ideas y no surgieron ….Vergüenza? Falta de tiempo? …. Seguro que es así, igual que nos pasa a muchos de nosotros. El caso es que como no me llegaban las sugerencias aproveché y recogí las del Maestro,  el gran Hipócrates y leí en su primer libro del Corpus Hipocraticum:

……”Cuando uno está presente y puede observar a un hombre que en el gimnasio se desviste y realiza sus ejercicios físicos, puede conocerle de forma que consigue mantenerle sano privándole de algunas cosas y complementando su dieta con otras….”(Hipócrates. Corpus Hipocraticum. Sobre la dieta. Libro I)

 Y más cierto no puede ser. Desde el comienzo de nuestro caminar como especie, el ser humano ha atribuido a los alimentos propiedades distintas de las del mero hecho de quitar el hambre. En numerosas ocasiones los alimentos son considerados casi como medicinas o como elementos mágicos de nuestra vida, recibiendo sobre sí poderes sobrenaturales, rituales, religiosos y sin duda, curativos de diferentes males.

En los días actuales, la medicina ha redescubierto estos valores que van mucho más allá de los puramente nutricionales. Cada vez con mayor frecuencia se utiliza el término de “alimentos funcionales”, en donde se engloban aquellos alimentos que poseen unas propiedades que van más allá del estricto acto nutricional.

El Codex alimentarius los define como: “Alimentos que proporcionan determinados efectos fisiológicos beneficiosos no nutricionales que pueden beneficiar a la salud de los consumidores”

Basados en estas premisas ¿qué alimento es no funcional? O bien ¿qué alimento puede no ser considerado una ayuda ergogénica? Esta definición puede que no nos aporte mucha luz, en un merchandising que está lleno de alicamentos, nutracéuticos, probióticos, suplementos dietéticos ……. que muchas veces nos pueden parecer similares o, en el mejor de los casos, de difícil diferenciación.

 Separar y distinguir. Saber de qué estamos hablando

La diferenciación más clara que podemos realizar entre alimento funcional y alicamento o nutraceútico viene dada por la presentación del mismo. El alimento funcional SIEMPRE viene presentado en forma de alimento (generalmente lácteo o derivado), mientras que el alicamento tiene una presentación comercial en forma de “medicamento” (cápsula, gragea, ampolla bebible …..)

Visto así, los nutracéuticos o los alicamentos son sustancias que pueden ser consideradas alimentos o parte de un alimento, con presentación comercial en forma medicamentosa y que proporcionan beneficios médicos o para la salud incluyendo la prevención o el tratamiento de enfermedades.

Así mismo podemos distinguir entre producto dietético y alimento funcional esta vez en relación con el usuario al que va dirigido el producto. Así, el producto dietético debe de estar dirigido al paciente afecto de una patología determinada o bien  que presenta una condición física especial y concreta (deportistas, climaterio, senilidad, convalecencia ….), mientras que el alimento funcional está destinado a todos los consumidores sanos y el fin al que se le destina es mantener y favorecer su salud.

En esta misma línea, una ayuda ergogénica es todo aquel apoyo de la índole que sea (farmacológico, alimenticio, mecánico, de metodología de entrenamiento, etc.) que pueda proporcionar un  incremento en el rendimiento de una persona.

Este es un término ampliamente utilizado en medicina deportiva, en donde muchas de las ayudas ergogénicas vienen dadas por la alimentación del deportista. Pero no son menores, ni mucho menos, los que se apoyan en el equipamiento deportivo …. Los hombres biónicos ….. un sueño!!  Usain Bolt y Oscar Pistorius sobre el tartán, disputando la final de relevos 4×400 en Londres 2012. El hombre más rápido de la historia compitiendo en una final olímpica con un atleta con dos piernas amputadas. Una imagen inimaginable hasta hace unos años que, sin embargo, podría convertirse en realidad el próximo verano ………. O en la optimización de los métodos de entrenamiento o en el uso de determinados fármacos.

En la próxima entrada (antes de que tengáis tiempo de daros cuenta) hablaremos de prebióticos, probióticos, simbióticos, etc…., hasta entonces, como siempre: Buen entreno!!!


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Una idea sobre “Alimentos funcionales. I