Alimentos funcionales. III 1


Hola a todos, tres meses largos sin estar por aquí…. Nos hemos olvidado incluso de que estábamos hablando de funcionalidad, y seguimos hablando de lo mismo. Os acordáis que la entrada pasada hacía referencia a los pre y probióticos? Y que decíamos que en el próximo enlace hablaríamos de dosis y pautas de tratamiento… Ah! y de efectos colaterales? Bueno… pues eso:

En general, se puede afirmar con rigor científico que los probióticos y prebióticos tienen una serie de potenciales efectos beneficiosos para la salud entre los que podemos destacar:

Efecto beneficiosos de los pro y prebióticos (con evidencia científica)

-Mejoría de la salud del tracto intestinal, el sistema inmunológico, la biodisponibilidad de los nutrientes, reducción de la intolerancia a la lactosa, disminución de la prevalencia de la alergia en individuos susceptibles, y reducción de riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Productos. Dosis utilizadas

Por supuesto, no hablaremos de ninguna marca comercial sino de formulaciones estándar.

La dosis efectiva de una sustancia probiótica oscila entre 109-1010 organismos por día.

Sí, hemos entendido bien, entre 1-10 billones de bacterias!!!. Esta concentración corresponde a aproximadamente un litro de leche acidophilus (formulación estándar de 2 x 106 unidades vivas/ml, esto es, unos 2 millones de organismos vivos por mililitro).

El período de validez de la mayoría de los productos probióticos es de aproximadamente 3-6 semanas si se mantiene a 4ºC.

Sin embargo, si utilizamos estos suplementos nutricionales en forma de comprimido seco (enterocápsulas), la validez del producto es de aproximadamente 12 meses, pero los niveles de probióticos puede disminuir significativamente durante este tiempo.

Las recomendaciones más recientes sugieren que las especies probióticas conocidas deben introducirse gradualmente en la dieta, aumentando hasta los niveles diarios recomendados en un período de dos a tres semanas y mantener la dosis terapéutica solamente durante los momentos específicos de utilización.

La concentración de bacterias en los alimentos varía enormemente y algunas investigaciones indican que los productos disponibles en el mercado no contienen bacterias vivas. Por este motivo, además de dificultades para estandarizar la dosis, conocer la viabilidad de las cepas de probióticos, falta de estandarización de la industria y problemas potenciales de seguridad, en la actualidad existen pocos estudios concluyentes con fuerte evidencia científica de su eficacia.

En la siguiente entrada (que os prometo que será muy, muy pronto) hablaremos de momentos específicos de utilización y alguna que otra consideración… Hasta entonces, como siempre: Buen entreno!


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