Ciruelas, fruta de invierno


Siguiendo la petición de uno de nuestros lectores vamos a escribir hoy sobre las ciruelas de invierno.

Durante mucho tiempo se ha restringido su consumo en determinadas dietas por considerarlas un fruto con alto contenido en azúcares. Al contrario de lo que se piensa no tiene un alto contenido calórico aunque posee un sabor dulce.

Podemos considerar que las ciruelas más dulces son las verdes y las rojas, teniendo las de piel amarilla un sabor más ácido.

En cuanto a los nutrientes tenemos que destacar que es un alimento rico carotenoides, agua e hidratos de carbono. El resto de nutrientes que podemos encontrar en las ciruelas son la vitamina C, vitamina E, fibra, potasio y magnesio.

Carotenoides son los encargados de los colores amarillos, anaranjados o rojos que podemos encontrar en las frutas. Estos pigmentos intervienen en la ciruela como antioxidante protegiendo al organismo y aumentando la eficacia del sistema inmunológico. Estos carotenos los necesita nuestro organismo para la creación de vitamina A

La ciruela tiene un alto contenido de agua, de  entre el 75% y el 87%, este valor de agua tan alto favorece la hidratación de nuestro organismo, importantísimo a la hora del entrenamiento.

Por su alto valor en hidratos de carbono, 11% por cada 100 gramos, la ciruela es una fruta especial por ser una fuente de obtención rápida de energía. Destacaremos también un componente especial en la ciruela, el boro, actúa activamente en la protección de los huesos. También contienen magnesio preciso para la contracción muscular.

La ciruela seca tiene todos los nutrientes que posee la fruta fresca pero más condensados por la pérdida de agua al desecar la fruta, se duplica la cantidad de vitamina A siendo beneficiosa la ciruela seca contra la sequedad de la piel. Las ciruelas pasas también son buenas para combatir la tensión alta y el colesterol malo.

Importante destacar que la fruta seca contiene como unas siete veces más de fibra, ayudando a controlar el tránsito intestinal.

Es importante su consumo entre los deportistas por su alto contenido en magnesio y potasio que favorece la musculatura y evita los calambres. Tener en cuenta que el fruto seco tiene un aporte calórico mayor que la fruta fresca. Tomarlo con moderación.

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