El agua, nuestra mejor aliada


Teniendo en cuenta que el el agua es el principal componente del cuerpo humano, no debe sorprender que sea el mejor aliado para una buena salud. Para evitar la deshidratación, deben tomarse dos litros de agua al día (incluyendo el agua de los alimentos).

Hidratación y deporte

¿Cuánta es suficiente?

No hay una respuesta exacta a esta pregunta. No hay ninguna duda de que el agua es un gran aliado del ejercicio, pero es difícil dar una cantidad exacta de la frecuencia con que se debe tomar al practicar deporte; intervienen muchos factores. Depende de la intensidad y duración del entrenamiento, la sudoración de cada individuo, la salud y la alimentación, la edad, el sexo, el peso, los factores meteorológicos, etc.

Teniendo en cuenta todos estos factores, se recomienda tomar un vaso de agua unos 20 minutos antes de empezar cualquier actividad física y, durante el entrenamiento ir bebiendo en pequeñas dosis. Durante la actividad, es aconsejable ingerir entre medio litro y un litro por  cada hora de ejercicio. Al finalizar el entrenamiento es imprescindible reponer el líquido perdido, bebiendo entre 1,2 y 1,5 litros de agua.
La hidratación antes, durante y después del entrenamiento es importante ya que el rendimiento deportivo puede bajar hasta un 40% cuando el cuerpo pierde mucha agua.

 

Aquí os dejamos algunos beneficios del consumo de agua:

  •  Disminuye los problemas cardíacos, está demostrado que las personas que beben más agua, tienen menos problemas de este tipo que los que no lo hacen. Teniendo en cuenta que el corazón bombea la sangre, y que la sangre se compone principalmente de agua, es lógico que el corazón funcione mejor con una buena hidratación.
  • Previene lesiones, problemas digestivos y fatiga.
  •  Protege articulaciones y ligamentos, ya que el agua contribuye a la lubricación de las articulaciones a través del líquido sinovial.
  • Previene el estreñimiento, beber agua hace que aumenten los fluidos en el colon, con consecuencias evidentemente positivas para el tránsito del residuo fecal por el interior de este.
  •  Evita los dolores de cabeza, ya que la mayoría de estos son debidos a la deshidratación provocada cuando perdemos más líquido del que ingerimos.
  • Regula la temperatura corporal.
  • Contribuye a la pérdida de peso, ya que facilita la digestión y evita la retención de líquidos.

¡A hidratarse!

Enlaces de interés:

Agua recomendaciones de consumo

La ghidratación deportiva

Vídeo ‘Hidratación y Agua para Niños’

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