Quemadores de Grasas. La L-Carnitina


Hola a todos:

Os comenté en la entrada pasada que a algunos nos pueden estar entrando sensaciones de arrepentimiento de los excesos dietéticos Aún-No-Cometidos en estas fiestas. Ocasionalmente la urgencia de recuperar rápidamente el tiempo perdido nos hace recurrir a “Dietas Milagro” y/o a “quemadores de grasa” que aceleren nuestra vuelta a la normalidad. A estos últimos me gustaría referirme ahora, aunque sea brevemente.

Dentro de las ayudas ergogénicas nutricionales que ayudan a la pérdida de peso y la grasa corporal se encuentran, según los listados, la combinación de efedrina-cafeína-aspirina. Esta combinación si bien es más efectiva que el uso aislado de estas mismas sustancias, debo de insistir encarecidamente en que potencia los riesgos para la salud llegando incluso hasta a favorecer la aparición de accidentes vasculares agudos, crisis de hipertensión arterial y ocasionalmente, la muerte del individuo. Además de estar la efedrina totalmente prohibida por la WADA. ( Si queréis una revisión sobre el tema os recomiendo la entrada http://blogentrenamientoynutricion.com/nutricion-y-deporte/la-cafeina-y-la-l-carnitina-como-sustancias-lipoliticas/) publicada aquí ya hace algún tiempo.

La carnitina, sin embargo, carece de esos efectos tóxicos y ha sido comercializada como producto para la pérdida de peso afirmando que incrementa la oxidación de grasas, esto es, que es una sustancia lipolítica, uno de los famosos Fat Burners.

Vamos por partes: La carnitina es un aminoácido sintetizado en hígado y riñones a partir de otros aminoácidos. Se encuentra en algunos alimentos como la carne de cordero y ternera principalmente, pero también la fracción sérica de los lácteos, el aguacate, la levadura de cerveza y el germen de trigo.

La L-carnitina es un elemento indispensable para la penetración de ácidos grasos de cadena larga en las mitocondrias de las células donde posteriormente se oxidan, esto es, favorece la entrada de los ácidos grasos en la mitocondria para posteriormente “quemarse”.

Según esto, su aportación como ayuda ergogénica se basa en que, al ser una sustancia encargada de transportar ácidos grasos al interior de la mitocondria, podría incrementar la participación de éstos como sustrato energético en el ciclo de Krebs, con lo que disminuiría la necesidad de glucógeno lo que supondría una mayor disponibilidad de energía durante la actividad deportiva, ya que ahorraría glucosa y retrasaría la fatiga muscular.

Sin embargo, no hay trabajos que permitan extraer estos resultados, es más, en conjunto, la mayoría de los estudios publicados sugieren que la suplementación con carnitina no mejora el consumo máximo de oxígeno o el estado metabólico durante el ejercicio en personas sanas y que la suplementación con carnitina durante 1 mes en el ser humano aumenta las concentraciones plasmáticas de carnitina, pero no aumenta el contenido muscular de carnitina (que es donde debería utilizarse para favorecer la oxidación de las grasas) y por lo tanto, la administración exógena de carnitina no ejerce efecto alguno significativo sobre las concentraciones plasmáticas de ácidos grasos libres, ni sobre la utilización de los mismos, tanto durante el esfuerzo como en reposo. De modo, que no existe evidencia tipo 1 de que la carnitina sea útil como ayuda ergogénica ni nos asegura que habrá pérdida de peso o una reducción en el contenido de grasa corporal.

No obstante, existen evidencias tipo 2 (de trabajos no aleatorizados, o con menor número de casos) de que el uso de L-carnitina en personas con elevado índice de adiposidad (índice de masa grasa superior a 30 en mujeres y a 25 en varones) es útil como ayuda lipolítica modulando el metabolismo lipídico, estimulando la lipólisis y la beta oxidación de los lípidos, como antes hemos comentado.

Resumiendo: Puede resultar útil si realmente presentas un elevado índice de adiposidad y la vas a utilizar acompañada de un intenso programa de trabajo aeróbico. Pero sin embargo, no te va a ayudar a incrementar el rendimiento deportivo si estás medianamente fino y/o bien si el trabajo que vas a realizar tiene mucha calidad.

La dosis habitual es de 750-1.000 mg de L-Carnitina 60 minutos antes de la realización de ejercicio aeróbico. Siendo éste de una duración no inferior a 30 minutos continuados y a una intensidad entre el 50 y el 75% de la máxima teórica del individuo.

Una suplementación diaria de hasta 2.000 mg es segura.

En los alimentos dietéticos está permitida la adición de L-carnitina, así como su clorhidrato y L-carnitina L-tartrato.

La única forma activa de la carnitina es la L-carnitina, lo que hay que tener en cuenta ya que algunos productos comercializados contienen DL-carnitina que tiene efectos parcialmente tóxicos.

Bueno…con esto, vamos a ir preparando el comienzo del año. Si tenéis interés en otros artículos relacionados con la actividad física, deporte y salud no dudéis en meteros en otras entradas de este magnífico Blog o seguirme en mi cuenta Twitter @RaquelBlascoR en donde procuro que siempre haya enlaces interesantes.

Hasta la próxima entrada, Felices Días y como siempre: ¡Buen entreno!

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