Slow Food


La alimentación adecuada para los deportistas resulta imprescindible para su rendimiento y la prevención de lesiones, no nos cansaremos de repetirlo.

Slow food

En las últimas décadas, nuestros hábitos alimentarios han dado un giro de ciento ochenta grados. Un ritmo de vida marcado por las prisas y el hecho de que cada vez comamos más fuera de casa, son algunas de las razones por las que hoy en día dedicamos mucho menos tiempo a cocinar y también a comer sano.

Fast food, fast life

Es común que recurramos para optimizar el tiempo a la comida rápida, a ese fast food que ha llegado aquí para quedarse, convertido en compañero inseparable de su análoga fast life. A veces puede ser difícil escapar de la velocidad impuesta por las actividades cotidianas y es inevitable sucumbir al maligno virus de la fast life, de esa vida rápida que altera nuestros hábitos y nos inclina hacia el consumo de comidas igualmente rápidas y poco sanas bajo la errónea excusa de que así ahorramos tiempo.

Actualmente, no se consume la cantidad necesaria de frutas y verduras y hay un gran déficit de vitaminas en la población. Se tiende a ingerir bastantes más grasas, proteínas y, en menor cantidad, carbohidratos de lo que se debería.Una alimentación equilibrada debe proporcionar un 50-60% de hidratos de carbono, un 10-15% de proteínas y un 30-35% de grasas.

Consecuencias

Las consecuencias de este desequilibrio no se han hecho esperar: estamos asistiendo a una verdadera epidemia de problemas de salud relacionados con unos malos hábitos alimentarios, como son la obesidad, el colesterol alto, la hipertensión, la diabetes y un sinfín de enfermedades.  Sin embargo, es posible corregir, mejorar o evitar estos problemas comiendo simplemente de una forma racional. Por ello, se dice que la alimentación es la medicina del futuro.

Slow food, slow life como estilo de vida

Slow food es un movimiento que surgió en Italia en el año 1986 y que juega con el nombre para oponerse a la apetencia por la rapidez y el consumo de fast food. Con esta iniciativa, se intenta defender la alimentación de calidad promoviendo la recuperación de las tradiciones culinarias, potenciando el consumo de alimentos propios de cada zona y concediendo a la alimentación el valor y el tiempo que el acto se merece.

El movimiento Slow food no sólo promueve un estilo de alimentación saludable y sostenible, sino que también recomienda un cambio en el estilo de vida como dormir y descansar más y mejor. Llevar a la práctica el Slow food y, en general, el concepto Slow life ayuda a mejorar el rendimiento en un deportista, obteniendo mejores resultados gracias a una alimentación saludable y un estilo de vida sana.

Enlaces de interés:

Slow food

Carlo Petrini, fundador y presidente de Slow Food

La filosofía de la rapidez

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